Síndrome De Intestino Irritable
Terapia Nutricional
La terapia nutricional en el Síndrome de Intestino Irritable debe contemplar sus múltiples causas y sus diversas manifestaciones.
Es sabido que este síndrome tiene características bio-psico-sociales. También que alimentariamente se debe tratar a todo el tubo digestivo y no sólo contemplar el tramo final.
Cumplir con los objetivos requiere de estrategias basadas en el conocimiento profundo de la composición química de los alimentos, los cambios que sufren al modificarlos para su consumo, las propiedades físicas derivadas de las complejas estructuras coexistentes en ellos, y fundamentalmente de la habilidad para adecuar la alimentación a las personas que padecen este síndrome en el que los factores orgánicos, psicológicos, ambientales y sociales, determinan en muchos casos respuestas no del todo satisfactorias.
Manejo de nutrientes
Se deben aportar todos los elementos que componen una alimentación completa, variada, suficiente, armónica y adecuada a la situación existente.
No es sencillo evaluar si existe una disminución en la reserva de nutrientes, cuando el déficit se instala es más difícil aún restablecer la normalidad sólo con un plan alimentario, habrá que recurrir a suplementación, lo que hace al tratamiento costoso, con mayor grado de dificultad para ponerlo en práctica y no contribuye a generar hábitos alimentarios duraderos y efectivos.
PROTEÍNAS
El aporte de aminoácidos esenciales brindado por los alimentos fuente de proteínas de alto valor biológico en forma diaria es imprescindible.
Si hay suficiente aporte, la barrera inmunológica del tubo digestivo podrá mantener su integridad.
CARBOHIDRATOS
En relación al aporte de energía, se indicarán las cantidades que cubran con el 50 a 55% del valor energético diario aconsejado.
Comúnmente, no se administra lactosa por encontrarse mayor dificultad de hidrolizarla en estos casos, y los gases resultantes de su fermentación generan también, meteorismo y distensión con dolor, muchas veces episodios de diarreas con dolores cólicos.
La sacarosa o azúcar común, se dosificará de acuerdo a la tolerancia individual y a las necesidades energéticas.
El almidón es el principal componente aportador de energía, por lo que se debe tener la precaución de cocinar muy bien los alimentos que lo contienen para evitar dolor y distensión abdominal.
Con respecto a la fibra, ésta está compuesta por una serie de sustancias que tienen como común denominador la imposibilidad de ser digeridas por las enzimas humanas.
En el caso de requerir incrementar la velocidad de tránsito intestinal, si el síndrome se manifiesta con constipación, se utilizarán alimentos fuente de fibra dietaria periódicamente para cubrir la necesidad de materia que debe llegar al colon químicamente intacta, junto con el agua, las bacterias y algunos restos de nutrientes no absorbidos (que constituyen el menor porcentaje de la materia fecal).
Por el contrario, si el síndrome se manifiesta con diarreas, se evitará o dosificará la fibra seleccionando los alimentos.
Si la manifestación es mixta, exige habilidad para manejar las distintas expresiones (diarreas o constipación). La colaboración por parte del paciente es fundamental, ya que educando no se generará una dependencia con el profesional, irá reconociendo los riesgos y utilizando estrategias alimentarias para evitar o llegado el caso subsanar los episodios tanto de diarrea como de constipación.
LÍPIDOS
Es sabido que estos nutrientes son sumamente importantes. Que se deban controlar no significa restricción absoluta.
Se sabe que los aceites aportan ácidos grasos esenciales y sus componentes tienen relación con la inmunidad, además vehiculizan vitamina A y E para que puedan ser absorbidas.
Es por eso que se los deberá controlar cualitativamente y cuantitativamente (aceites y grasas) teniendo en cuenta la cantidad por comida, que no sean utilizados como medio de cocción(frituras u horneado) ya que se generan sustancias que pueden inflamar la mucosa , y que no sen de difícil emulsión, por eso se prefieren los aceites a las grasas(su tensión superficial es menor, su punto de fusión es menor) más allá de los riesgos cardiovasculares paralelos que se deban tener en cuenta como acciones de prevención.
VITAMINAS Y MINERALES
Las personas que sufren de SII y no son tratadas nutricionalmente, suelen eliminar de su alimentación las fuentes de numerosos nutrientes que son esenciales para diversas funciones del organismo. A lo largo del tiempo, esto provoca déficit de por ejemplo hierro, cinc, calcio, magnesio, cobre, vitamina A, vitaminas del complejo B.
La carencia de vitaminas y minerales se manifiesta sumando problemas a los ya existentes. Los más comunes suelen ser pérdida de cabello, anemias, cansancio, irritabilidad, problemas digestivos y/o musculares, entre otros.
No hay que olvidar que estos déficit son múltiples porque los alimentos contienen más de una vitamina o mineral, generalmente no se puede hablar de déficit de uno solo, es muy común que el conjunto esté afectado, en especial si la causa es alimentaria.
La selección y reemplazo de alimentos adecuados a este síndrome contemplando las recomendaciones de vitaminas y minerales es sumamente importante.
AGUA
La hidratación tiene que ser considerada en toda terapia nutricional y adecuarse a cada necesidad individual. Teniendo en cuenta la posibilidad de que el síndrome se manifieste con mayor cantidad de deposiciones, pérdida de moco intestinal, a veces proctorragia por enfermedad hemorroidal subyacente, esto tiene aún más peso.
Hay que hacer hincapié en el consumo de agua como agua potable o en bebidas que puedan ser bien toleradas. Algunas bebidas aconsejadas que se pueden adquirir: jugo de manzana sin azúcar, jugo de arándano sin azúcar, leche sin lactosa con jugo de manzana, té o mate cocido muy bien colados, caldos realizados con frutas frescas como manzana y pera, caldos de verduras correctamente colados.
Algunas consideraciones para la selección de alimentos
LECHE Y DERIVADOS
Quesos adecuados: mozzarella, cuartirolo, Port Salut (descremados parcialmente).
Yogures: descremados o semidescremados, de coágulo firme para que puedan ser consumidos pausadamente.
Leche deslactosada semidescremada para tomar con infusiones en preparaciones, flanes, purés, postres, etc.
CARNES y HUEVO
El huevo debe consumirse duro o poché, no frito.
Al hablar de carnes, no sólo hablamos de carne vacuna, sino que están involucrados los pescados, mariscos, vísceras o achuras, cerdo, aves, cordero, pollo.
ALIMENTOS VEGETALES
Se manejara dependiendo del estado del paciente constipación o diarrea.
Si es necesario evitar la constipación, se incluirán fuentes de celulosa cuidadosamente dosificadas a lo largo del día como acelga, espinaca, lechuga, radicheta, apio, rúcula.
Otros alimentos o preparaciones que pueden generar molestias y dolor por inflamación debido a sus componentes:
- Café, bebidas alcohólicas, preparaciones a base de fritura o salteado.
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